Incertidumbre económica en EE.UU.: las políticas de Trump siembran alarma y riesgo de recesión

Incertidumbre económica en EE.UU.: las políticas de Trump siembran alarma y riesgo de recesión

La incertidumbre sobre los aranceles a aplicar y las posibles represalias de sus socios comerciales ya está teniendo efectos sobre la economía

Juan Brignardello, asesor de seguros

Juan Brignardello Vela

Juan Brignardello, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.

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La atmósfera económica en Estados Unidos se ha tornado inquietante en las últimas semanas, un cambio drástico para una nación que, hasta hace poco, era vista como el modelo a seguir por su robusta economía. Con una tasa de desempleo baja y un crecimiento sostenido, muchos pensaban que el país estaba en la cúspide de su éxito. Sin embargo, las políticas económicas del presidente Donald Trump, en particular su agresiva postura en la guerra comercial, han comenzado a generar alarma, planteando la posibilidad de que la primera potencia mundial entre en una recesión.


La inminente implementación de aranceles "recíprocos", un término utilizado por Trump que en la práctica se traduce en tarifas implacables sobre una amplia gama de importaciones, está provocando una creciente incertidumbre. Aunque el presidente afirma que estas medidas son necesarias para equilibrar las prácticas comerciales desiguales, los economistas advierten que este enfoque podría tener consecuencias catastróficas. La Bolsa ha respondido a la ansiedad del mercado con descensos, mientras que el índice S&P 500 ha registrado su peor trimestre en casi tres años, una señal de que los inversores están cada vez más reacios a arriesgar su capital en un entorno volátil.


El efecto de estas políticas ya se está sintiendo en la confianza del consumidor. Un reciente informe indica que la percepción del público sobre la economía ha caído considerablemente, poniendo de manifiesto el temor a una inflación descontrolada y a un futuro incierto. Mark Zandi, economista jefe de Moody's, ha elevado la probabilidad de una recesión en EE.UU. a un alarmante 40%, un aumento significativo en comparación con las estimaciones anteriores. Las proyecciones de crecimiento del PIB han sido igualmente revisadas a la baja, reflejando cómo las medidas proteccionistas están afectando el panorama económico.


Por otro lado, las repercusiones de la guerra comercial de Trump no se limitan a las fronteras estadounidenses. Países como México y Canadá, así como bloques económicos como la Unión Europea, se preparan para enfrentar los efectos desestabilizadores de las nuevas tarifas. Las economías de estos aliados están amenazadas, lo que podría llevar a una contracción económica en la región. Los economistas advierten que, al atacar a sus socios comerciales, Trump podría estar sembrando las semillas de una crisis que afecte no solo a su propia nación, sino también a la economía global.


Las medidas propuestas por la administración Trump incluyen aranceles significativos a productos de diferentes países, lo que podría resultar en una recaudación fiscal estimada en 600.000 millones de dólares anuales, según Peter Navarro, uno de sus asesores más cercanos. Sin embargo, la naturaleza arbitraria y caótica de estas tarifas dificulta la previsibilidad en el comercio internacional, dejando a muchas naciones en una posición defensiva mientras se preparan para responder a las agresiones económicas.


Mientras tanto, el clima de incertidumbre también está provocando una fuga de capitales hacia activos más seguros, como el oro. Este metal precioso ha alcanzado precios récord, reflejando la búsqueda de los inversores por refugios seguros en tiempos de turbulencia. La situación también ha llevado a Goldman Sachs a ajustar sus proyecciones, aumentando el riesgo de recesión en EE.UU. y previendo una serie de recortes en las tasas de interés por parte de la Reserva Federal, aunque estos recortes podrían no ser suficientes para contrarrestar el impacto de las tarifas.


El estado de la economía estadounidense es cada vez más precario, y las señales de advertencia son evidentes. La Reserva Federal de Atlanta ha señalado la posibilidad de una contracción económica severa en el primer trimestre, mientras que la confianza de los consumidores se encuentra en niveles alarmantes. Bob Schwartz de Oxford Economics ha indicado que el estado pesimista de la población puede estar comenzando a frenar el gasto, un componente vital para el crecimiento económico.


A medida que se acerca la fecha límite del 2 de abril, la incertidumbre persiste. Los analistas advierten que este día podría no proporcionar la claridad esperada y que, en su lugar, podría ser un escalón para futuras negociaciones, prolongando así la ansiedad y el riesgo de desaceleración económica. Las repercusiones de las decisiones de Trump son aún difíciles de predecir, lo que alimenta las inquietudes de los hogares y las empresas sobre sus próximos movimientos.


Finalmente, el próximo informe de empleo de marzo será un indicador crucial para evaluar la salud económica del país. Un número de empleos por debajo de 100.000 podría ser un presagio de una recesión inminente, mientras que cualquier cifra superior a 200.000 sería recibida con alivio. Sin embargo, independientemente del resultado, las políticas comerciales de Trump, junto con otros recortes presupuestarios, continuarán aumentando el riesgo de recesión, dejando a muchos estadounidenses atrapados en un ciclo de incertidumbre y temor.

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